PORTANTIERO, Juan Carlos (apodos: El Negro, Porta) (Buenos Aires, Argentina, 9/8/1934 – Buenos Aires, Argentina, 9/3/2007).
Sociólogo e intelectual marxista de proyección latinoamericana, una de las máximas figuras de la “nueva izquierda” en las décadas de 1960 y 1970.
Nacido en el seno de una familia de clase media porteña de orientación socialista, su padre era gerente de la empresa Electrolux, y su madre, ama de casa. Pasó parte de su infancia en Uruguay, pues su padre fue asignado por la empresa Electrolux a Montevideo.
De regreso en Buenos Aires, ingresó a la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires (UBA) para abandonarla pronto por la Carrera de Letras de la Facultad de Filosofía y Letras, también en la UBA.
En 1952, mientras cursaba derecho, ingresó en la Federación Juvenil Comunista (FJC). Poco interesado en la militancia estudiantil, se consagró en cambio al periodismo político y cultural. Abandonó también la carrera de Letras para desempeñarse como funcionario del partido en el área periodística, escribiendo para el diario partidario Nuestra Palabra y luego para el diario La Hora, donde entabló estrechas relaciones de camaradería y amistad con los otros redactores comunistas: Juan Gelman, Andrés Rivera, Manuel Mora y Araujo y Ezequiel Gallo. Cuando el gobierno de Arturo Frondizi clausuró los diarios comunistas, Portantiero pasó a ejerder el periodismo en el diario Clarín.
En 1959 editó junto a Gelman, Rivera y Roberto Cossa la revista cultural Nueva Expresión. Ese mismo año ingresó como alumno a la recientemente creada Carrera de Sociología. Se vincula estrechamente por entonces a Héctor P. Agosti, cuando el secretario de cultura del PC había iniciado una renovación del pensamiento político y cultural comunista a través de la actividad editorial y de la revista Cuadernos de Cultura, que dirigía. Portantiero colaboró regularmente en sus páginas y llegó a convertirse en una suerte de secretario de redacción. Agosti lo comisionó luego para colaborar en la revista Che, que dirigía el socialista de izquierda Pablo Giussani, pero donde participaban también los comunistas. Agosti lo vinculó asimismo al equipo de traducción y anotación de las obras de Antonio Gramsci que se llevaban a cabo a través de la Editorial Lautaro, donde conoció al joven comunista cordobés José Aricó.
En su formación como intelectual marxista van a representar un papel decisivo sus lecturas del marxismo italiano, especialmente las de Gramsci. Su influjo se hace ya perceptible en su primer libro, Realismo y realidad en la literatura argentina (1961), un ensayo de sociología de la cultura de fuerte impronta gramsciana. Pero en aquellos años convulsionados por la irradiación de la Revolución Cubana, Aricó al frente de un grupo de jóvenes comunistas cordobeses y Portantiero como referente de un grupo de comunistas porteños emprenden desde el prisma gramsciano una lectura histórica y política más radical que su maestro Agosti. En mayo de 1963 el grupo cordobés lanza el primer número de la revista Pasado y Presente, que edita nueve números hasta mediados de 1965 y en la que va a colaborar regularmente Portantiero. La reacción de la dirección del PC es la expulsión de ambos grupos.
Portantiero formó con los jóvenes porteños Vanguardia Revolucionaria (VR), de existencia efímera. El grupo editó un periódico del mismo nombre, la revista Táctica (1964) y poco después Nueva Política (1965).
En 1966 egresó de la Facultad de Filosofía y Letras con el título de Licenciado en Sociología. El golpe militar de ese añó encabezado por el Gral. Juan C. Onganía y la intervención a la Universidad de Buenos Aires lo lleva a desarrollar la docencia y la investigación en ámbitos privados. Miguel Murmis lo convoca entonces para trabajar en el Centro de Investigaciones Sociológicas del Instituto Di Tella en un proyecto de investigación sobre el peronismo. Como resultado del mismo aparecieron dos papers en colaboración: “Crecimiento industrial y alianzas de clases en la Argentina. 1930-1940” (1968) y “El movimiento obrero en los orígenes del peronismo” (1969). En 1971, por iniciativa de Aricó, fueron reunidos en un volumen que editó Siglo XXI llamado a contribuir profundamente a la renovación de los análisis de la década de 1930 y principios de la siguiente: Estudios sobre los orígenes del peronismo.
A principios de los ‘70 Portantiero participó con el dictado de algunos seminarios en el Centro de Investigaciones en Ciencias Sociales (CICSO) que entonces dirigía Miguel Murmis. Ambos desarrollaron en el marco de CICSO durante el año 1973 un seminario sobre los orígenes del peronismo, del que surgirá un segundo volumen colectivo sobre el mismo tema.
En el momento de la retirada militar y el triunfo peronista de 1973, Aricó y Portantiero lanzan una segunda época de la revista Pasado y Presente, ahora desde Buenos Aires, en la que participaron, entre otros, Oscar del Barco, José Nun y Juan Carlos Torre, y donde se discute la estrategia a seguir en el proceso revolucionario que se planteaba en Argentina y en otros países de América Latina. En el primer número Portantiero publica su influyente ensayo “Clases dominantes y crisis política en la Argentina actual”, donde vuelve desde un prisma gramsciano sobre la crisis política en la Argentina contemporánea a causa de lo que denominó un “empate hegemónico” entre la clase que predomina económicamente (capital monopolista) y la clase que ejerce la hegemonía política (proletariado industrial).
El grupo establece relaciones políticas con Montoneros a través de Roberto Quieto, que había sido compañero de militancia comunista (y luego de Vanguardia Revolucionaria) de Portantiero, con la idea de influir en el proceso de la organización armada y el movimiento político de la izquierda peronista.
Portantiero dictó en la primera mitad de la década de 1970 las cátedras de “Introducción a la Sociología” y “Sociología Sistemática” en la Carrera de Sociología, pero tras el golpe militar de marzo de 1976 debió dejar sus cátedras y exiliarse con su mujer en México. Allí se desempeñó como investigador y docente de “Teoría sociológica” en la sede local de la Facultad de Ciencias Sociales (FLACSO).
En 1977 escribió “Los usos de Gramsci” como estudio preliminar para la Antología Política que del marxista italiano publicara Cuadernos de Pasado y Presente, colección editorial que Aricó había relanzado en México. Ese mismo año presentó la ponencia “Gramsci y el análisis de coyunturas (algunas notas)” en el seminario sobre “Análisis de coyunturas” organizado por el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO) en Lima, Perú. En 1980 participó del seminario “Hegemonía y alternativas políticas en América Latina” organizado por la UNAM en Morelia, Michoacán, con una ponencia titulada “Notas sobre crisis y producción de acción hegemónica”. En 1981 participó en el seminario “Los nuevos procesos sociales y la teoría política contemporánea” realizado en Oaxaca, México, con una ponencia presentada con Emilio de Ipola: “Lo nacional-popular y los populismos realmente existentes”. Ese mismo año reunió algunas de esas intervenciones en el volumen Los usos de Gramsci.
También tuvo destacada participación en la elaboración política surgida en el exilio argentino. Con Aricó y Jorge Tula fundó, en octubre de 1979, la revista Controversia y en septiembre de 1980 el Grupo de Discusión Socialista. La revista, donde confluyeron las dos vertientes políticas de la izquierda de la década de los ’70, la marxista y la peronista, propone una reflexión crítica y un balance de lo acontecido en la Argentina reciente, así como algunas ideas de reconstitución de un futuro político para la izquierda. El 10/5/1982, en el contexto de la guerra entre Argentina y Gran Bretaña, firmó, junto con la mayoría de los integrantes del Grupo de Discusión Socialista, el manifiesto “Por la soberanía argentina en las Malvinas”, sobre el que años después haría reflexiones críticas.
Retornó del exilio en 1983, instalándose en Buenos Aires. En 1985 ingresó como investigador al CONICET al mismo tiempo que concursó la cátedra de “Teoría sociológica” en la Carrera de Sociología de la UBA, materia de la que fue profesor titular durante años. Fue elegido decano de dicha Facultad en 1990, ejerciendo dicho cargo a lo largo de dos mandatos, hasta el año 1998. Fue designado entonces profesor emérito de esa casa de estudios.
En estrecha vinculación con Beatriz Sarlo, Carlos Altamirano y el grupo nucleado en torno a la revista Punto de Vista, fundó en Buenos Aires, en julio de 1984, el Club de Cultura Socialista, que se convirtió en un importante centro político en los inicios de la transición democrática. En agosto de 1986, junto con Aricó y Tula, fundó la revista La Ciudad Futura, donde escribió regularmente.
Desde una perspectiva socialdemócrata, postuló una revalorización del pasado socialista argentino y de la obra de Juan B. Justo y sostuvo una marcada actitud de apoyo al gobierno de Raúl Alfonsín, en términos de la necesidad de consolidar la democracia y de una vinculación estratégica entre democracia y socialismo. Integró, junto a Emilio de Ipola, el llamado “Grupo Esmeralda” que asesoró al presidente Alfonsín. Las ideas de Portantiero y de Ipola se trasuntaron claramente en el que fuera conocido como el discurso de Parque Norte de diciembre de 1985 del presidente radical.
Opositor durante la década menemista, Portantiero fue luego asesor de la Alianza desde su creación en 1999 y uno de los redactores de la declaración de principios del Instituto Programático de la Alianza (IPA), virtual plataforma del frente que llevó a la presidencia a Fernando de la Rúa.
En 1987 compiló con José Nun el volumen Ensayos sobre la transición democrática en la Argentina y un año después reunió varias de sus intervenciones en coloquios y seminarios en el volumen La producción de un orden. Tras la muerte de Aricó en 1991 compiló dos de sus trabajos en La hipótesis de Justo. Escritos sobre el socialismo en América Latina (1999), precediéndolos de un prólogo que tituló “José Aricó: las desventuras del marxismo latinoamericano”. En 1999 apareció su propia valoración del líder socialista: Juan B. Justo, un fundador de la Argentina moderna.
En el período 2001-2001 dirigió un Proyecto sobre la democracia en la Argentina para el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). La Fundación Konex lo premió en las áreas de Sociología (1996) y Ciencia política (2006). El 5 de septiembre de 2006 la FLACSO le otorgó el doctorado honoris causa.
Murió a los 72 años tras sufrir una penosa enfermedad renal mientras trabajaba en una historia del socialismo argentino. Sus restos fueron velados en la sede del Club Socialista.
Obra
- Realismo y realidad en la narrativa argentina, Buenos Aires, Procyón, 1961.
- (con Miguel Murmis) Estudios sobre los orígenes del peronismo, Buenos Aires, Siglo XXI, 1971 (sucesivas reimpresiones y reedición en 2004).
- Studenti e rivoluzione nell’America Latina, Milano, Il Sagiatore, 1971 (trad. como Estudiantes y política en América Latina, México, Siglo XXI, 1978).
- “El origen de la sociología. Los padres fundadores”, en La sociología clásica: Durkheim y Weber, Buenos Aires, CEAL, 1978.
- Los usos de Gramsci, México, Folios, 1981.
- “Il marxismo latinoamericano”, en Storia del Marxismo, Torino, Einaudi, vol. quarto, 1982.
- (con José Nun, compiladores) Ensayos sobre la transición democrática en la Argentina, Buenos Aires, Puntosur, 1987.
- (con Emilio de Ipola) Estado y sociedad en el pensamiento clásico, Buenos Aires, Cántaro, 1987.
- La producción de un orden. Ensayos sobrte la democracia, entre el estado y la sociedad, Buenos Aires, Nueva Visión, 1988.
- Juan B. Justo, un fundador de la Argentina moderna, Buenos Aires, FCE, 1999.
- El tiempo de la política. Construcción de mayorías en la evolución de la democracia argentina 1983-2000, Buenos Aires, Temas, 2000.
Cómo citar esta entrada: Tarcus, Horacio (2024), “Portantiero, Juan Carlos”, en Diccionario biográfico de las izquierdas latinoamericanas. Disponible en https://diccionario.cedinci.org.