WEIL, Félix José (seudónimo: Lucio Beatus) (Buenos Aires, Argentina, 8/2/1898 – Dover, Delaware, Estados Unidos, 18/9/1975, según otras fuentes el 18/11/1975).
Empresario germano-argentino, politólogo y economista marxista especializado en temas argentinos, uno de los fundadores y mecenas de la Escuela de Frankfurt.
Nació, el mayor de dos hermanos, en el seno de una rica familia judeo-alemana, propietaria de la sociedad Gebrüder Weil & Cie. (“Weil Hermanos & Co”). Sus nombres completos son Lucio Félix José Weil. Su padre, Hermann Weil, era un comerciante de granos originario de Baden que había partido de Alemania rumbo a la Argentina hacia 1890 y acumulado una fortuna considerable con sus exportaciones de cereal a Europa. Nacido en Buenos Aires en 1898 y bautizado católico, Félix fue enviado a los nueve años a Frankfurt con su abuela materna para que asistiera al Gymnasium Goethe, donde conoció a Leo Löwenthal. Luego concurrió a la Facultad de Derecho de la Universidad recientemente creada en esa ciudad, donde trabó amistad con Frederich Pollok y Max Horkheimer.
Entusiasmado por la ola revolucionaria que se extendió por Europa tras la Revolución Rusa de 1917. Se ofreció espontáneamente a colaborar con el Consejo de Trabajadores y Soldados de Fráncfort y participó en el asalto a un depósito de ametralladoras en el Festhalle (Pabellón de Fiestas). El jefe de policía de Fráncfort, Hugo Sinzheimer, que conocía a Weil por su trabajo en el comité estudiantil, lo nombró comandante de los coches patrulla. En 1919 dejó Fráncfort para pasar a cursar su doctorado en la Universidad de Tubinga bajo la dirección del especialista en socialización Robert Wilbrandt. Allí se vinculó a las causas izquierdistas, llegando a ser uno de los dirigentes del Grupo de Estudiantes Socialistas de Tubinga.
En abril de 1919 viajó a Jena para participar en las Jornadas de los Grupos de Estudiantes Socialistas de Alemania, donde conoció al joven filósofo marxista Karl Korsch. Weil forma parte de la corriente de izquierda del Grupo de Estudiantes Socialistas que apoya el Grupo Espartaco, que poco después se transforma en el KPD (Partido Comunista de Alemania). Traba amistad con Clara Zetkin.
De retorno en Tubinga, cuando aspiraba doctorarse en la carrera de Ciencias Políticas de dicha Universidad, fue detenido y expulsado de la ciudad. De retorno en la Universidad de Frankfurt, obtuvo en 1920 el doctorado en Ciencias Políticas, dirigido ahora por Alfred Weber. Su disertación doctoral, centrada en los problemas prácticos suscitados por la implementación de la socialización, proponía un modelo que intentaba conciliar la gestión planificada de la producción y la distribución por parte del Estado con la participación de productores y consumidores. Fue publicada ese mismo año en una serie de monografías que editaba Karl Korsch. Ese mismo año conoció a través de Konstantin Zetkin, hijo de Clara, a su primera mujer: Katharina Bachert. Es con la única de sus cinco esposas con la que tuvo un hijo: Frank.
Se entrevistó con el dirigente ruso de la Comintern Grigori Zinoviev durante el Congreso del Partido Independiente Social-Demócrata de Alemania (USPD, 1920) en Halle y le propuso, aprovechando su inminente viaje a Sudamérica motivado por los negocios familiares, desempeñar aquí tareas del Comité Ejecutivo de la Internacional Comunista (IC). Obtuvo de Zinoviev plenos poderes para representar a la Comintern en Sudamérica, confirmados por la carta del secretario del CE de la IC Matías Rakosi a Mijail Komin-Alexandrovsky.
Llegó a Argentina a principios de diciembre de 1920 junto a su hermana Ana y a su mujer Katharina, permaneciendo alrededor de un año. Colaboró entonces con el Comité Central del recién creado Partido Comunista de la Argentina. Mantuvo también conversaciones con la dirección del comunismo uruguayo y planeó un viaje a Chile (1921). Designado miembro del Buró de Propaganda Comunista para Sudamérica, advirtió al CE de la IC en contra de la colaboración con los rusos M. Komin-Alexandrovsky y Major Mashevich.
De regreso en Franfurt, comenzó a apoyar varias empresas radicales en Alemania recurriendo a los fondos considerables que Weil había heredado de su madre, así como también a la riqueza de su padre. La primera fue el Erste Marxitische Arbeitswoche (Primera Semana de Trabajo Marxista) reunida en Ilmenau, Turingia, en 1922, en la que participaron, entre otros, Karl Korsch, Georg Lukács, Konstantin Zetkin, Friedrich Pollock y Richard Sorge. Ese mismo año contribuyó a crear la Sociedad para las Investigaciones Sociales y en 1924 obtuvo finalmente el apoyo financiero de su padre para fundar en Frankfurt el Institut für Sozialforschung, asociado a la Universidad de Fránkfurt, que congregaría a investigadores como Max Horkheimer, Theodor W. Adorno, Walter Benjamin, Herbert Marcuse, Erich Fromm, Henryk Grosmann y Karl Wittfogel. El Instituto constituyó la base para el trabajo de la sociedad encargada de la Edición de Obras Completas de Marx-Engels (MEGA), también fundada en 1924, cuya dirección W. asumió conjuntamente con Pollock.
El propio Weil se encargó de constituuir una gran biblioteca y dictó los primeros cursos, que se ofrecían libremente a los alumnos de la Universidad de Frankfurt. Colaboró también en su órgano Zeitschrift für Sozialforschung (1932-1939) así como en el Archiv für die Geschichte des Sozialismus und der Arbeiterbewegung que dirigió Carl Grünberg. En este ultimo publicó en 1928 una serie de artículos inéditos de Rosa Luxemburg sobre la Revolución Rusa precedidos de un texto de su autoría (“Rosa Luxemburg über die russische Revolution : einige unveröffentlichte Manuskripte”).
En 1925 publicó Die Arbeiterbewegung in Argentinien (Leipzig), un estudio sobre la situación de la clase obrera en la Argentina para el que recurrió a entrevistas a antiguos dirigentes obreros —como Augusto Kühn y Juan B. Justo— así como a la confección de estadísticas.
En 1929 Weil dejó el Instituto para trasladarse a Berlín, donde se empeñó en crear la Soziologische Verlagsanstalt, una editorial que promovió la publicación de obras marxistas. En ella en se publicaron, entre otras, las obras de Fanz Mehring. Weil colaboró con Erwin Piscator en la fundación del Teatro Piscator, apoyó al pintor George Grosz y a la editorial Malik. Su carácter de intelectual independiente así como de “compañero de ruta” del comunismo lo revela una anécdota qué el mismo relató al historiador Martin Jay: en 1929 un posicionamiento suyo provocó la réplica de un miembro del CC del KPD: “Qué lástima, Félix, que nunca te incorporaste al Partido. De lo contrario ahora podríamos expulsarte”.
En 1931 retornó a la Argentina para atender los negocios familiares, de los cuales se había hecho cargo tras la muerte de su padre en 1927. Simultáneamente colaboró durante algún tiempo con el comunismo local. Ayudó al PC argentino a construir la “Casa del Partido” en esta ciudad. Por ejemplo, el dirigente de la Comintern Abraham Guralsky entró en contacto con el brasileño Luis Carlos Prestes en la casa de Weil. Habría sido, de hecho, el tesorero oficioso del Buró Sudamericano de la Comintern. Mantuvo reiterados encuentros con el suizo Fritz Glaubauf y con la rusa Tulchinskaya, miembros del Secretariado Sudamericano de la IC e informó en los años ’30 a la OMS (Sección de Comunicaciones Internacionales de la IC).
Entre 1932-1935 y en 1939 dicta cursos en el Colegio Libre de Estudios Superiores (CLES) sobre cuestiones impositivas (1932), economía dirigida (1935) y la economía de guerra alemana (1939). En estos cursos defiende la economía planificada soviética al mismo tiempo que sostiene el carácter capitalista de la economía nacionalsocialista. Paralelamente, Weil escribe notas en diario liberal Argentinisches Tageblatt y colabora económicamente con la Pestalozzi-Schule. Su condición de alto hombre de negocios y su reputación como economista le permitieron influir sobre la Comisión del Ministerio de Hacienda —que entonces encabeza Federico Pinedo— encargada de redactar la primera ley de impuestos a los réditos sancionada en el país. Weil, que en sus memorias se atribuye la redacción de esa y otras leyes económicas argentinas, defendió el carácter progresivo de sus propuestas impositivas en sus clases en el CLES y en el folleto “Concepto y alcance del impuesto a los réditos” (1933).
Dado que en 1933 la sede del Institut en Franfurt había sido allanada por la policía y confiscada, viaja tres años después a New York para reincorporarse al Institut für Sozialforschung en su etapa de exilio estadounidense asociado a la Universidad de Columbia, haciendo entonces un nuevo aporte financiero para su sostenimiento. En esos años recibe en los EEUU la noticia de que su amigo Karl Schmückle había sido fusilado en la URSS, lo que precipitó su ruptura con el mundo comunista.
Sólo retorna a la Argentina brevemente en 1939. En 1944 publica en New York su libro Argentine Riddle (El enigma argentino), una interpretación marxista y “frankfurtiana” de la formación social argentina. Weil presenta a la Argentina como un “país semicolonial”, relativamente independiente en lo político pero sometido al dominio del imperialismo británico en lo económico. Desde su perspectiva, la alianza entre los estancieros criollos y el gran capital británico era el principal impedimento para un desarrollo industrial de la Argentina. La emergencia de un hombre providencial, tal como aparecía entonces el Coronel Juan D. Perón, podía imponer, conjeturaba Weil, detrás de un ideario nacionalista y patriótico, una industrialización forzada. Y cualquier futuro socialista para la Argentina dependía de un previo proceso de modernización e industrialización, por lo cual —sostiene— no debía confundirse los nacionalismos fascistas europeos con los nacionalismos latinoamericanos. Sin embargo, en los años subsiguientes cuestionó en una serie de artículos al gobierno peronista pues, afirmaba, detrás de su retórica antiimperialista se reveló como un defensor de los intereses británicos. Algunos capítulos de sus libro fueron traducidos en la década de 1960 por Milcíades Peña para su revista Fichas.
En 1945 Weil se nacionalizó estadounidense y se trasladó a California, participando activamente con los demócratas en las elecciones comunales y asesorándolos en temas impositivos. Permaneció en los EEUU a lo largo de la década de 1940 dictando cursos en el Latin American Economic Institut, a cuya dirección perteneció. Fue miembro del Commitee of Economic Problems of the Textile Industry in Latin America y escribió numerosos artículos sobre economía argentina y latinoamericana.
En 1951 retorna brevemente a Frankfurt para la inauguración del nuevo edificio del Instituto de Investigación Social en la ciudad en que éste había nacido.
En 1959 tradujo al alemán y publicó en la editorial del Instituto Vorgeschichte des politischen Antisemitismus (Prehistoria del antisemitismo político) de Paul W. Massing. En 1969 apoyó la revueltas estudiantiles en Alemania. Esto no impedía que, hasta 1973, Weil dictara cursos sobre temas políticos y sociales a soldados norteamericanos y empleados civiles de la Fuerza Aérea Norteamericana en Ramstein del Patatinado.
Cuando murió, dos años después, a la edad de 77 años, estaba redactando un volumen con sus memorias. Según Martín Traine, “F. Weil fue una figura de contrastes: en Alemania era argentino, en Argentina, un alemán; para la empresa no fue un empresario, pero frente al mundo académico, era un mecenas. Todo indica que F. Weil habría abierto cientos de caminos, pero sin encontrar jamás un lugar adecuado para sí mismo, debatiéndose siempre en mundos separados y enigmáticos”. En 1973, en una conferencia del Institut für Sozialforschung de Frankfurt, se presentó irónicamente a sí mismo como un “bolchevique de salón”.
El cuadro “Retrato de un joven” (1926) que le hizo George Grosz se encuentra en el Museo de Arte del Condado de Los Ángeles. Un relieve con su retrato realizado por David Fahrner en 1951 se exhibe en el vestíbulo del Instituto de Investigación Social de Frankfurt.
Obra
- Sozialisierung: Versuch einer befrifflichen Grundlegung (Nebst einer Kritik der Sozialisierungspläne), Berlin-Fichteneau, Gesellschaft und Erziehung, 1921.
- Die Arbeiterbewegung in Argentinien, Leipzig, 1923 (traducido como “El movimiento obrero en Argentina. Una contribución a su historia”, Rosario, Centro Cultural La Toma, 2019, trad. de Laura Sotelo y Héctor A. Piccoli).
- “Concepto y alcance del impuesto a los réditos y a las transacciones”, Buenos Aires, 1933.
- Argentine Riddle, New York, The John Day Company, 1944 (traducido como El enigma argentino, Buenos Aires, Biblioteca Nacional, 2010).
Cómo citar esta entrada: Tarcus, Horacio (2026), “Weil, Félix J.”, en Diccionario biográfico de las izquierdas latinoamericanas. Disponible en https://diccionario.cedinci.org.
