WARSCHAVER, Serafina (apodo: Fina) (Buenos Aires, Argentina, 08/12/1910 – Buenos Aires, Argentina, 29/07/1989).
Poeta, escritora, y traductora argentina, militante activa en los movimientos feministas y socialistas. Se afilió al Partido Comunista de la Argentina en 1937 y participó en tareas de reclutamiento y difusión cultural. Después de la intervención soviética en la represión de Hungría (1956) critica la adhesión de la dirigencia argentina al dogma del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS) y se distancia.
Su familia es de origen judío procedente de la región de Bielorrusia. Su padre, José Warschaver, nació en la ciudad de Nicoliev, y su madre, Berta Scheiner, en Besarabia. A principios del siglo XX, se instalan en el Litoral argentino y se casan en 1910. Poco tiempo después se trasladan a Buenos Aires y allí nacen sus cuatro hijos: Serafina (1910) Eva Flora (1912), Eduardo (1914) y Raquel (1918). Su padre trabaja como perito especializado en cereales para la firma Dreyfus y consigue comprar su propia casa en Palermo viejo. Todos sus hijos logran estudiar, definir su campo profesional y desde su juventud se vinculan a las ideas socialistas. Eva Flora cursó la carrera de Ciencias Naturales y se dedicó a la traducción. Su marido, el mendocino Ricardo M. L. Serato, fue subdirector de la la firma discográfica CBS (Columbia Broadcasting System) en Nueva York durante la Segunda Guerra Mundial. En Buenos Aires desempeñó varios cargos en el periodismo, fue corresponsal del diario Crítica y director editorial el diario comunista La Hora. Su hermana Raquel fue también traductora para la editorial Losange y estuvo a cargo de la dirección editorial de Nueva Visión. Eduardo Warschaver se recibió de abogado especialista en derecho laboral e internacional; publicó artículos sobre el tema en Clarín y en la revista Qué sucedió en siete días dirigida por Baltazar Jaramillo y Eduardo Calamaro, esposo de Raquel.
Fina estudió Historia y se graduó del Instituto Superior del Profesorado en 1935. Durante esa década publicó artículos sobre temas políticos e históricos en la revista Claridad dirigida por Antonio Zamora y se vinculó con los escritores de Boedo, Ávaro Yunque, Elías Castelnuovo, Leónidas Barletta, Raúl González Tuñón y Gerardo Pisarello. En esta misma época, comienza a militar en el ala izquierda del Partido Socialista y en distintas agrupaciones feministas, desde la Unión Argentina de Mujeres (1936) hasta la Junta para la Victoria (1941-1947).
En 1936 contrajo matrimonio con Ernesto Giudici, líder del movimiento estudiantil universitario y cofundador junto a Benito Marianetti del Partido Socialista Obrero (PSO). En 1937 ambos se afiliaron al Partido Comunista (PC). Fina no desempeña ningún cargo oficial dentro del partido, pero realiza distintas actividades, hace reclutamiento, dicta conferencias y cumple con algunos encargos como el de juntar firmas o hacer peticiones por los presos políticos. Su labor intelectual se abocó centralmente a la escritura. Publicó artículos sobre la Revolución de Mayo de 1810 y el materialismo dialéctico en el periódico partidario Orientación (1941-1948), reseñas literarias y poemas propios en el diario La Hora (1958-59) y notas de crítica cultural en Cuadernos de Cultura (1959-1962) bajo la dirección de Héctor P. Agosti.
Después del Golpe de Estado de 1943, su esposo, en ese entonces miembro del Comité central del Partido Comunista de la Argentina (PC), fue perseguido y pasó a vivir en la clandestinidad. El 30 de diciembre de 1944, durante un encuentro en vísperas del Año Nuevo, ambos fueron detenidos en un cine de Capital Federal. Fina fue llevada al Asilo de San Miguel, en donde permaneció hasta el 20 de enero de 1945 junto a otras presas políticas. Ernesto quedó prisionero en la Cárcel de Villa Devoto hasta octubre de 1945. Por entonces, su hermano Eduardo se encontraba también detenido en la Cárcel de Neuquén junto a destacados dirigentes comunistas como Juan José Real, Víctor Sommi y Carlos Dujovne.
En la década del 40 se dedicó a su producción literaria. Su primera novela El retorno de la primavera (1947), publicada en la editorial Claridad, es valorada por la crítica académica por su acercamiento a la realidad social que retrata las vivencias de la clase obrera en un barrio textil. La prensa comercial la celebra como una de las continuadoras de la obra de Roberto Arlt. Su segundo libro, La casa Modesa (1949), es publicado por la editorial Lautaro, fundada por Sara Maglione de Jorge y dirigida por Héctor P. Agosti. En esta novela, Warschaver aborda el tema de la militancia política desde la perspectiva de la mujer. Pero estéticamente no elige el realismo, sino que se vuelca por la experimentación formal.
Los relatos que van armando la trama de la persecución política se mezclan con la persecución de los cristianos primitivos durante el Imperio romano y, mediante estrategias oníricas, la narrativa deriva hacia lo fantástico. La polémica entablada en torno al decreto de Andréi Zhdánov (1948) en el que se determina al realismo social como la vanguardia ideológica del régimen soviético afecta también a las dinámicas del campo cultural argentino. Así como se censuró a muchos escritores rebeldes que publicaron sus obras en el exilio, hubo exclusiones internas que limitaron la circulación y la visibilidad de obras más experimentales. En el caso de Warschaver, el comité editorial del PC determinó que La casa Modesa se apartaba de las normas del realismo social al introducir la mecánica del inconsciente y el psicologismo y no apoyó su difusión. A partir de estas diferencias, la situación de Warschaver dentro del PC fue conflictiva dado que siempre defendió su libertad de expresión y sostuvo su vanguardismo formal. Al mismo tiempo, esa decisión individual la marginó del partido y tuvo que enfrentar dificultades económicas debido a que sus medios afines dejaron de asignarle traducciones y tuvo complicaciones para conseguir espacios donde publicar sus obras de ficción. A partir de la década del 50 escribe notas sobre arte, música y literatura en Nueva Gaceta dirigida por Roger Plá, Héctor P. Agosti y Enrique Policastro. También trabaja para la editorial Futuro, con el libro Gobernantes del rocío (1954) del escritor haitiano Jacques Roumain (1907-1943), que traduce del creole al español. Como escritora militante comunista se preocupa por unificar las actividades culturales y buscar la forma de unir la práctica intelectual con las masas populares. Participa activamente en la SADE (Sociedad Argentina de Escritores), donde apoya la iniciativa de construir un frente gremial uniendo a todos los escritores de distintas agrupaciones políticas, incluidas las asociaciones peronistas.
En 1952 fue parte de la delegación argentina que viajó a Viena para participar en el Congreso de los pueblos por la Paz junto a María Rosa Oliver, Juan Carlos Castagnino, Carlos Biscioni y Ernesto Giudici. En esa misma oportunidad viajó a China y a Hungría. A su regreso, en 1953, fundó con Juan Carlos Castagnino la Asociación Argentina de Cultura China en la que se desempeñó como secretaria, organizó exposiciones, conferencias, recitales poéticos y creó la revista Cultura china, donde publicó notas sobre Diario de un loco de Lu Shin (1956).
En 1956, durante el gobierno de facto de la autodenominada “Revolución Libertadora” (1955-1958), bajo la Operación Cardenal la policía allanó su vivienda buscando a su esposo. Al no encontrarlo, la llevaron detenida al penal de la calle Humberto I°, donde se encontraban recluidas, desde septiembre de 1955, numerosas militantes peronistas. Entre ellas, la destacada dirigente Delia Parodi. Fue liberada después de dos semanas de prisión.
En 1962 publicó El hilo grabado en la editorial Futuro, un libro de relatos en el que además del género fantástico, incorpora la ciencia ficción. Desde 1966 hasta 1972 publicó artículos y reseñas en la revista Testigo, dirigida por Sigfrido Radaelli, en uno de los cuales retoma la polémica sobre vanguardia estética y revolución social. En 1974 recibió una mención especial por su obra de teatro Los que derrocaron a Dorrego, en el concurso Argentores, y en 1974 su libro Hombre Tiempo. Secuencia de Amós, publicado por Ediciones del Botero, es premiado por la Secretaría de Cultura de la Nación.
Durante la década del 80 se dedicó a la escritura de varias obras que quedaron inéditas, entre ellas un libro de ensayos sobre lo demoníaco en el arte, piezas de teatro, una novela y un libro de poemas.
Murió víctima de un infarto el 29 de julio de 1989. Dos meses después de su fallecimiento apareció en La Nación una carta que había enviado a ese diario, titulada “Mujer violada”, en la que defiende el aborto legal y afirma que las mujeres tienen derecho a decidir sobre sus propios cuerpos.
Obra
Bibliográfica
- El retorno de la primavera, Buenos Aires, Claridad, 1947.
- La casa Modesa, Buenos Aires, Lautaro, 1949.
- Cantos de mi domingo, Buenos Aires, Instituto Amigos del libro, 1956.
- El hilo grabado, Buenos Aires, Futuro, 1962.
- Hombre tiempo. Secuencia de Amós, Buenos Aires, Ediciones el Botero, 1974.
Hemerográfica
- Cuadernos de Cultura (1960-1970). Artículos sobre Modesto Mussorgsky, Cecilia Marcovich, González Tuñón, Julio Huasi, Álvaro Yunque.
- “Petrus Borel, un romántico surrealista”, Testigo, n° 9, III, Buenos Aires, 1970.
- “Teatro de la crueldad en el Instituto Di Tella”, Testigo, n° 9, III, Buenos Aires, 1970.
- “Hojas de hierba en traducción de Borges”, Testigo, n° 6, XII, Buenos Aires, 1971.
- “Ser y tiempo en González Tuñón”, Testigo, n° 7, Buenos Aires, 1972.
- “Una epopeya narrada por Marta Lynch”, Testigo, VIII, Buenos Aires, 1972.
- “Vanguardia literaria y revolución social”, Testigo, n° 9, XII, Buenos Aires, 1972.
Traducciones
- Jacques Roumain, Gobernantes del rocío, Buenos Aires, Futuro, 1954.
- Michel Butor, Paisaje Milán Nro. 15, Buenos Aires, Compañía General Fabril Editora, 1961.
- Elie Wiesel, Trilogía de la noche, Buenos Aires, Seix Barral, 1975.
- Emile Zolá, La falta del abate Moure, Buenos Aires, Editorial Schapire, 1966.
- Friedrich Engels, La situación de la clase obrera en Inglaterra, Buenos Aires, Diáspora, 1974.
- E. V. Tarlé, Talleyrand, Buenos Aires, Futuro, 1960.
- Cartas de fusilados, Buenos Aires, Editorial Problemas, 1948.
- Saul Friedländer, Una psicosis colectiva, Buenos Aires, Granica, 1972.
- Roland Mousnier, Furores campesinos. Los campesinos en las revueltas del siglo XVII (Francia, Rusia, China), Buenos Aires, Siglo XXI, 1976.
- Saul Friedländer, ¿Por qué el Holocausto?, Buenos Aires, Gedisa, 2004.
- Pétrus Borel, Champavert, cuentos inmorales, Buenos Aires, Juárez, 1969.
- Margarite Long, En el piano con Maurice Ravel, Buenos Aires, Granica, 1976.
Cómo citar esta entrada: González, Carina (2026), “Warschaver, Fina”, en Diccionario biográfico de las izquierdas latinoamericanas. Disponible en https://diccionario.cedinci.org.
